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Home Schooling Policy

POLICY
The Religious education/faith formation of children and youth is the responsibility of parents, pastors and the local parish community. The code of Canon Law supports this direction:

Can.773 Pastors of souls especially have the proper and serious duty of seeing to the catechesis of the Christian people, so that, through doctrinal formation and experience of the christian life, the faith of the people may be living, manifest and active.

Can.774#1 The care for catechesis, under the direction of lawful ecclesiastical authority, extendes to all members of the Church, to each according to his or her role.

Can.774#2 Before all others, parents are bound to form their children, by word and example, in faith and in Christian living. The same obligation binds sponsors and those who take the place of parents.

Therefore, it is the obligation of the parish leadership to provide religious education programming for children/young people. There are situations where some families choose to “home school” their children/young people. It must be understood that these efforts cannot be done independently of the parish setting.



IMPLEMENTATION:

1. The primary responsibility of parents for the education and formation of their children in the Faith cannot be interpreted in an isolated way, since the family is an integral part of the larger ecclesial community. All religious education must be carried out in a way that builds unity within the Church. No home schooling can be tolerated which does not promote the understanding that being a Christian is not a private matter of individual choice but rather of a personal vocation within the context of the Church lived out in the experience of the parish community.

2. Since the pastor has the obligation to know of the parents’ intention to home school their children/young people, parents must notify the pastor early in the process. Parents are required to follow the guidelines set by the pastor and must register their child/young person with the parish Director/Coordinator of Religious Education.

3. Home schooling parents are responsible for the participation of the child/young person in the immediate sacramental preparation as required or approved by the parish, through interviews for sacramental readiness, practice for sacramental celebrations, appropriate initiation rites and retreats.

4. Home schooling parents must participate in parish parent meetings and parent preparation programs for the sacraments.

5. Parents have the responsibility to participate in catechetical formation so that they will be able to prepare their child/young person for the sacraments, in collaboration with the parish community. This is supported by:

Can. 780 Local Ordinaries are to ensure that catechists are duly trained to carry out their office properly, namely, that continuing formation is available to them, that they have an appropriate knowledge of the teaching of the Church, and that they learn both the theory and the practice of the principles of pedagogy.

6. With regard to the sacraments of Reconciliation, First Eucharist and
Confirmation parents must ensure that their children/young people are correctly prepared and connected to the local parish.

7. The pastor and Director/Coordinator of Religious Education will require a periodic progress report to be made by the home-schooling parents. A form should be developed by the parish to assist in this reporting. Children/young people must be interviewed by the Pastor, Director of Religious Education or designated representative to determine their understanding of and readiness for the reception of the Sacrament.

Since the passing of the faith tradition is the responsibility of the whole parish community; pastors, parents, and directors of religious education must collaborate to insure that the children/young people are appropriately catechized and prepared for the reception of the sacraments. As parishioners, families are expected to participate in the parish Sunday liturgy.
POLIZA
La educación o formación en la fe de los niños y jóvenes es la responsabilidad de los padres, párrocos y la comunidad local de la parroquia. El Código de Ley Canónica apoya esta dirección:

Can. 773 Es un deber propio y grave, sobre todo de los pastores de almas, cuidar la catequesis del pueblo cristiano, para que la fe de los fieles, mediante la enseñanza de la doctrina y la práctica de la vida cristiana, se haga viva, explícita y operativa.

Can.774§1 La solicitud por la catequesis, bajo la dirección de la legítima autoridad eclesiástica, corresponde a todos los miembros de la Iglesia en la medida de cada uno.

Can.774§2 Antes que nadie, los padres están obligados a formar a sus hijos en la fe y en la practica de la vida cristiana, mediante la palabra y el ejemplo; y tienen una obligación semejante quienes hacen las veces de padres y los padrinos.

Por lo tanto, es la obligación del liderazgo parroquial proveer programación en educación religiosa para los niños/jóvenes. Hay situaciones donde algunas familias eligen dar una “enseñanza en casa” para sus niños/jóvenes. Se entiende que estos esfuerzos no pueden ser independientes del ambiente parroquial.

IMPLEMENTACION:

1. La responsabilidad primordial de padres para la educación y formación de sus hijos en la fe no puede interpretarse de una manera aislada, puesto que la familia es parte integral de una comunidad eclesial más grande. Toda educación religiosa tiene que llevarse a cabo de tal manera que construya unidad en la Iglesia. Ninguna enseñanza en casa puede tolerarse si no promueve el entendimiento que ser cristiano no es asunto privado de opción individual, sino una de vocación personal dentro del contexto de la iglesia vivida fuera de la experiencia de la comunidad parroquial.

2. Puesto que el párroco tiene la obligación de saber las intenciones de los padres en su deseo de proveer enseñanza en la casa para sus niños/jóvenes, los padres tienen que notificarle al párroco al comenzar el proceso. Se requiere que los padres sigan las guías puestas por el párroco/ coordinador pastoral y registran a su niño/joven con el/la coordinador/a parroquial de catequesis.

3. Padres de niños que recibirán enseñanza en casa son responsables por la participación de su niño/joven en la preparación sacramental inmediata como requiere o aprueba la parroquia, a través de entrevistas de aptitud sacramental, ensayos para la celebración sacramental, ritos de iniciación apropiados y retiros.

4. Padres dando enseñanza en casa tienen que participar en reuniones parroquiales y programas de preparación de los padres para los sacramentos.

5. Los padres tienen la responsabilidad de participar en formación catequética para que puedan preparar as sus hijos/jóvenes para los sacramentos, en colaboración con la comunidad parroquial. Esto se apoya por:

Can. 780 Cuiden los Ordinarios del lugar de que los catequistas se preparen debidamente para cumplir bien su tarea, es decir, que se les dé una formación permanente, y que conozcan bien la doctrina de la Iglesia y aprendan teórica y prácticamente las normas propias de las disciplinas pedagógicas.

6. En cuanto a los sacramentos de Reconciliación, Primera Comunión y Confirmación, los padres tienen que asegurar que sus hijos/jóvenes estén correctamente preparados y ligados a la parroquia local.

7. El párroco y el Director/Coordinador de Ministerio Catequético requerirán un reporte periódico sobre el progreso del niño/joven hecho por los padres dando enseñanza en casa. La parroquia debe desarrollar una forma para ayudar con este reporte. Los niños/jóvenes tienen que ser entrevistados por el Párroco, el/la directora(a) para el Ministerio de Catequesis o representante designado para determinar su comprensión de los Sacramentos y la aptitud para la recepción de los mismos.

Puesto que la entrega de la tradición de fe es la responsabilidad de la comunidad parroquial total, los párrocos, padres, y directores de educación religiosa tienen que colaborar para asegurar que los niños/jóvenes estén catequizados apropiadamente y preparados para la recepción de los Sacramentos. Se espera que las familias, como también los feligreses, participen en las liturgias dominicales de la parroquia.